Las barras estabilizadoras conectan la barra a la suspensión de las ruedas y garantizan la estabilidad en la conducción por curvas y en carreteras irregulares. Sus rótulas de suspensión garantizan una unión flexible que se adapta a los movimientos del chasis sin perjudicar ni dañar su funcionalidad.
El desgaste o los daños pueden afectar al funcionamiento y al confort, provocando ruidos desagradables o una conducción con escasa sensación de control y estabilidad. Por lo tanto, siempre se debe comprobar el correcto funcionamiento de las barras estabilizadoras durante las revisiones o reparaciones y sustituirlas si es necesario.
La gama de productos Continental ofrece a los talleres profesionales una amplia selección de robustas barras estabilizadoras para llevar a cabo todas las reparaciones habituales en el parque automovilístico europeo, abarcando desde coches clásicos hasta los últimos modelos eléctricos.